Conservación de Trypanosoma vivax de Colombia a bajas temperaturas.

Cepas colombianas de Trypanosoma vivax tomadas de rumiantes experimentales infectados, fueron congeladas con éxito y conservadas a bajas temperaturas en 4 ocasiones. En los 3 primeros casos, la sangre infectada se recolectó con heparina y se mezcló con glicerol, de tal forma que esta última quedara...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores Principales: Betancourt E., Antonio, Ramírez, Luis E., Wells, Eric A.
Formato: Artículo (Article)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Instituto Colombiano Agropecuario 2018
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/629
Descripción
Sumario:Cepas colombianas de Trypanosoma vivax tomadas de rumiantes experimentales infectados, fueron congeladas con éxito y conservadas a bajas temperaturas en 4 ocasiones. En los 3 primeros casos, la sangre infectada se recolectó con heparina y se mezcló con glicerol, de tal forma que esta última quedara a una concentración del 8 por ciento en la suspensión. La mezcla se depositó en cantidades de un ml en ampollas de vidrio, las cuales fueron selladas y suspendidas en la fase gaseosa dentro de un termo con N líquido por 45 minutos y con descenso de temperatura de 2 grados centígrados/min, antes de almacenarlas definitivamente en la fase líquida del N. En un caso, la sangre infectada se heparinizó y se mezcló con dimetil sulfóxido y suero fetal bovino, a concentraciones finales de 7.5 y 15 por ciento, respectivamente y se envasó. La congelación propiamente dicha se realizó primero en un cryostato a 0 grados centígrados por 2 horas, hasta alcanzar menos 30 grados centígrados y posteriormente en un Revco a menos 79 grados centígrados por 30 minutos antes de pasar al almacenamiento definitivo en N. El método de congelación estrictamente en N líquido permitió recuperar entre 32 y 84 por ciento de los organismos, después de 2 a 162 días de almacenamiento. El método Cryostato-Revco-Nitrógeno permitió recuperar 56 por ciento de los organismos a los 9 días de almacenamiento. Con ambos métodos el material preservado resultó infectante para animales susceptibles