Uso de rastrojo de maíz mas bovinaza en raciones para novillas de levante.

En el Centro Nacional de Investigación Palmira se realizó un experimento con el objeto de evaluar el efecto del rastrojo de maíz más bovinaza como componentes de raciones para el levante de novillas. Se usaron 15 novillas Holstein divididas en 3 tratamientos: en el primero (Grupo A), la ración sumin...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores Principales: Zapata A., José Oscar, Sánchez M., Leonardo, Medrano Leal, Jorge
Formato: Artículo (Article)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Instituto Colombiano Agropecuario 2018
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/529
Descripción
Sumario:En el Centro Nacional de Investigación Palmira se realizó un experimento con el objeto de evaluar el efecto del rastrojo de maíz más bovinaza como componentes de raciones para el levante de novillas. Se usaron 15 novillas Holstein divididas en 3 tratamientos: en el primero (Grupo A), la ración suministrada llevaba 37.5 por ciento de rastrojo de maíz y 9 por ciento de bovinaza, en el segundo (Grupo B), las proporciones de rastrojo y bovinaza en la ración fueron iguales al grupo A más el 2.5 por ciento de urea, el tercero (Grupo C) fue considerado como testigo y se le ofreció una ración comercial. Las raciones fueron suministradas a nivel de 1.5 kg/animal/día, eran isoprotéicas con 14 por ciento de proteína cruda, mientras que los contenidos de energía fueron de 2.3, 2.4 y 2.5 Mcal/Kg de energía metabolizable de alimento para los grupos A, B y C, respectivamente. Luego de 150 días de experimentación se obtuvieron incrementos de peso de 0.700, 0.680 y 0.898 kg/día, para los 3 grupos, respectivamente. La conversión alimenticia fue de 9.17, 9.64 y 7.38 para los mismos grupos. El análisis económico destacó la ventaja de los grupos A y B sobre el testigo, encontrándose tasas de retorno de 1.78, 1.82 y 1.77 para los 3 grupos. Se concluyó que los resultados obtenidos al usar estos componentes en las raciones para levante de novillas fueron nutricionalmente buenos y representaron una gran ventaja económica durante la etapa de levante, además de ofrecer alternativas para el uso de subproductos agrícolas y permitir liberar mayor cantidad de grano para las explotaciones de animales monogástricos