Aplicaciones aéreas.

La aplicación aérea de plaguicidas se inició en 1952 en la zona del Tolima, en 1954, en Codazzi y Montería, y en 1955, en el Valle del Cauca. De las 280 aeronaves con que cuenta el país para la aplicación de agroquímicos, 20 son helicopteros y el mayor hectareaje tratado corresponde al algodón, cult...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Angel Gómez, H.
Formato: paper
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Instituto Colombiano Agropecuario 2018
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/33368
Descripción
Sumario:La aplicación aérea de plaguicidas se inició en 1952 en la zona del Tolima, en 1954, en Codazzi y Montería, y en 1955, en el Valle del Cauca. De las 280 aeronaves con que cuenta el país para la aplicación de agroquímicos, 20 son helicopteros y el mayor hectareaje tratado corresponde al algodón, cultivo que requiere el mayor número de plaguicidas y mayor volúmen de aeronaves para una adecuada atención fitosanitaria. Al incrementarse tanto el número de aeronaves agrícolas como el área tratada, el ICA, inició el control de esta actividad desde 1969, al expedir una resolución que sirvio de base para reglamentar la aviación agrícola y proteger los intereses de la comunidad. En 1976 se hizo una revisión de dicha resolución, modificándola y acutalizóndola; en su reemplazo se expidió una nueva resolución, la que está vigente con algunas modificaciones; en ella se encuentran las pautas generales que controlan y reglamentan las aplicaciones aéreas de plaguicidas en Colombia; sin embargo, hay algunos aspectos técnicos que hace falta considerar y a los que hace referencia este documento, figurando algunos conceptos sobre el establecimiento de categorías en el uso de plaguicidas, normas en cuanto a los sistemas y equipos de aplicación (altura, horas y equipos de aplicación; velocidad del viento), demarcación de zonas de seguridad y la educación dirigida a técnicos agrícolas y agricultores, con el objeto de que desempeñen una mejor actividad en el uso y adecuado manejo de los plaguicidas