Intoxicación por úrea.

Los limitantes para reemplazar el N protéico por el no protéico en rumiantes, son dos principalmente: la alta concentración de K en la melaza que es necesario suplementar, lo que produce graves trastornos digestivos; y la insuficiente adición de S para síntesis de aminoacidos. Diferentes factores so...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Velásquez, E.
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria 1976
Materias:
L74
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/33266
Descripción
Sumario:Los limitantes para reemplazar el N protéico por el no protéico en rumiantes, son dos principalmente: la alta concentración de K en la melaza que es necesario suplementar, lo que produce graves trastornos digestivos; y la insuficiente adición de S para síntesis de aminoacidos. Diferentes factores son predisponentes para que se presente la intoxicación: concentrados mal balanceados; dietas con alto contenido fibroso; ayuno prolongado; insuficiente cantidad de energía; alta temperatura ruminal; alto pH ruminal; bajo consumo de agua. Rumiantes a los cuales se les incrementa lentamente el contenido de úrea en la ración, pueden digerir hasta 400 gr por día o 1 gr/kilo de peso vivo sin causar problema. Los bovinos desarrollan rápida tolerancia, pero ésta se pierde si la úrea se suspende por algunos días. La toxicidad de la úrea depende de su hidrólisis a amonio. Los rumiantes son más susceptibles porque el rumen contiene ureasa, que activa la hidrólisis de la úrea. Los animales manifiestan dolor abdominal, rechinar de dientes, vómito, salivación, contracciones en músculos de la cara, pulso venoso en la yugular, ataxia, disnea, convulsiones, poliurea, timpanismo, espasmos tetánicos y muerte. 3 a 5 galones de agua fría oralmente y un galón de ácido acético al 5 por ciento es el tratamiento inicial en animales que no estén en convulsiones