Formulación y evaluación económica de sistemas de alimentación en la fase de crianza.

La fase inicial de la vida de la ternera es aquella cuando se comporta como un no rumiante. Las consideraciones generales que se deben tener en cuenta para esta fase son el consumo adecuado de calostro, la digestibilidad de los lípidos o grasas y el consumo, la cantidad y frecuencia del suministro d...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Pulido I, J.H.
Formato: Capítulo de libro (Book Chapter)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Instituto Colombiano Agropecuario 2018
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/29494
Descripción
Sumario:La fase inicial de la vida de la ternera es aquella cuando se comporta como un no rumiante. Las consideraciones generales que se deben tener en cuenta para esta fase son el consumo adecuado de calostro, la digestibilidad de los lípidos o grasas y el consumo, la cantidad y frecuencia del suministro de la ración líquida. La segunda fase de la crianza de la ternera se incia cuando esta empieza a rumiar. Esta fase puede dividirse en 2 períodos principales: Cría o período de crecimiento (hasta la edad de destete o desleche) y recría o período de desarrollo (hasta los 12 meses de edad). La transisión de la etapa de pre-rumiante a la de rumiante depende, fundamentalmente, del tipo de dieta que la ternera reciba. Despúes de analizadas varios sistemas de alimentación para las teneras en la fase de rumiantes, se concluyó que la más eficaz es el suministro de 99 litros de leche y 636 litros de suero de queso, más concentrado y forraje a voluntad. La segunda alternativa con mayor eficacia es el suministro de 170 litros de leche más concentrado de heno de kikuyo a voluntad