Utilización de la melaza de caña (miel o melaza final o miel de purga) en la alimentación de cerdos.

Se dá importancia acerca de la producción de caña de azucar y melaza, y se explican los factores que influyen en el contenido de nutrientes de la melaza final y las ventajas y limitantes en el uso de la melaza final en dietas para cerdos. Se muestra la composición química de varios tipos de melaza,...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Portela Cárdenas, R.
Formato: Otro (Other)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Instituto Colombiano Agropecuario 2018
Materias:
L02
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/28950
Descripción
Sumario:Se dá importancia acerca de la producción de caña de azucar y melaza, y se explican los factores que influyen en el contenido de nutrientes de la melaza final y las ventajas y limitantes en el uso de la melaza final en dietas para cerdos. Se muestra la composición química de varios tipos de melaza, y los ensayos realizados con el uso de la melaza final incorporada al alimento concentrado para cerdos en la etapa de levante-ceba, gestación y lactancia, de los cuales se puede concluír que la tolerancia a la melaza aumenta a medida que los cerdos adquieren más peso, por lo cual resulta recomendable incrementar progresivamente su nivel en la dieta de acuerdo con el peso del cerdo, iniciando con niveles de 5 a 10 por ciento para lechones (hasta 20 kg de peso), 20 por ciento para cerdos de levante (20 a 45 kg de peso), 25 por ciento para cerdos en desarrollo (45 a 70 kg de peso) y 30 por ciento para cerdos en cabado (70 a 100 kg de peso). Las cerdas gestantes y lactantes toleran porcentajes altos de melaza en la dieta (30 por ciento) sin presentarse efectos adversos en el rendimiento reproductivo. Por último se muestra la utilización de melaza en forma de aguamiel en la alimentación del cerdo, la cual está compuesta por 70 por ciento de agua y 30 por ciento de melaza. En la fase de gestación se ha logrado reemplazar el 50 y el 60 por ciento de los 1.8 kg de concentrado por melaza en forma de aguamiel con rendimientos similares a los obtenidos con solo concentrado (1.8 kg de concentrado/cerda/día). En la fase de lactancia se puede reemplazar entre el 32 y 43 por ciento de los 5.5 a 6 kg de concentrado por melaza en forma de aguamiel, y en la fase de levante-ceba se puede utilizar hasta un 48 por ciento de melaza en forma de aguamiel, obteniéndose aproximadamente un 6 por ciento más de utilidad en comparación con el sistema tradicional, en el cual se incorpora la melaza directamente en el concentrado