Aspectos del control integrado en el algodonero.

La explotación comercial de esta fibra en el país data de 1934 y hasta finales de la década del 40, las plagas se controlaron con arsenicales, verde de París y cal apagada, estos productos, junto con el DDT, el hexacloruro de benceno y el azufre fueron los insecticidas de mayor uso en el cultivo. En...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Álvarez Rodríguez, J. Alonso
Formato: Desconocido (Unknown)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Instituto Colombiano Agropecuario - ICA 2018
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12324/21435
Descripción
Sumario:La explotación comercial de esta fibra en el país data de 1934 y hasta finales de la década del 40, las plagas se controlaron con arsenicales, verde de París y cal apagada, estos productos, junto con el DDT, el hexacloruro de benceno y el azufre fueron los insecticidas de mayor uso en el cultivo. En 1950, se establecieron las primeras pautas para un programa de control integrado, sin embargo, debido a múltiples causas, estas ideas no se pusieron en práctica. En 1962, después de evidenciar que el empleo inadecuado de los insecticidas no era la solución racional para el control de plagas, el Instituto de Fomento algodonero(IFA) comenzó a utilizar en el Valle del Cauca, contadores de plagas como personal auxiliar, en un momento en que el complejo Heliothis spp. emergió como la plaga de mayor importancia económica y un año después, dicho organismo publicó un manual en donde se consignan las recomendaciones precisas sobre el control de plagas en este cultivo. En 1964 se comprobó la resistencia del complejo Heliothis spp. a los clorinados y una vez señalada la importancia del control supervisado se lograron exitos durante las cosechas de 1965 en el Tolima, durante el período 1966-1971, el metil paration irrumpió como un insecticida efectivo para controlar heliothis y en 1973, el Ministerio de Agricultura dió las bases legales para el establecimiento de los programas de control integrado, puestos en práctica por el ICA con resultados positivos en muchos casos. No obstante el empeño puesto para las campañas de control integrado, hace falta la continuidad y divulgación bien estructurada para cimentar entre los cultivadores las bondades de dicha práctica, al igual que personal capacitado e investigaciones actualizadas sobre aspectos entomológicos, ecológicos y socio-económicos sobre esta materia