La prueba de razonabilidad y la estabilidad de las reglas de juego

No deja de sorprender que una persona que se precia de haber estado involucrada, desde hace muchos años, en el ejercicio de la economía pública, desde el gobierno, el Banco Central y la actividad privada y gremial, como es mi caso, desconociera por completo la existencia de "el principio de pro...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Cuéllar de Martínez, María Mercedes
Formato: Desconocido (Unknown)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Universidad de los Andes, Facultad de Economía, CEDE 2018
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/1992/7948
Descripción
Sumario:No deja de sorprender que una persona que se precia de haber estado involucrada, desde hace muchos años, en el ejercicio de la economía pública, desde el gobierno, el Banco Central y la actividad privada y gremial, como es mi caso, desconociera por completo la existencia de "el principio de proporcionalidad", componente de otro concepto denominado "la prueba de razonabilidad". Estos, constituyen una de las herramientas conceptuales y teóricas fundamentales del constitucionalismo moderno, con particular incidencia en el estudio constitucional de normas de alcance económico. Esta confesión de culpa la hago sin mayor pudor, pues tengo la certeza de que mis colegas economistas podrían, si quisieran, formular el mismo mea culpa. No me sorprendería si encontrásemos uno o varios casos análogos de ignorancia inexcusable entre los abogados. Apostaría a que muchos de ellos desconocen la existencia siquiera del concepto de "sostenibilidad fiscal" o de "función de bienestar" y, peor aún, de la relevancia de estos conceptos para la aplicación correcta de la Constitución. El texto se divide en tres partes. La primera explica la prueba de razonabilidad. En la segunda se presenta un breve análisis de algunas sentencias de la Corte para discernir si ha aplicado dicha prueba y cuáles han sido los cambios y efectos de la jurisprudencia que han generado una reacción de los economistas. Y en la tercera se presentan las conclusiones.