Ecuador

"Desde 1965 hasta 1971 la economía ecuatoriana se mantuvo en estado de espera para el inicio de la producción petrolera en el oriente del país. Durante este período, el movimiento del producto interno fue prácticamente insignificante, ya que creció a precios corrientes en US$351 millones de dól...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores Principales: Arroba, Ernesto, Fundación para la Educación y el Desarrollo, Ecuador
Publicado: 2015
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11445/2753
Descripción
Sumario:"Desde 1965 hasta 1971 la economía ecuatoriana se mantuvo en estado de espera para el inicio de la producción petrolera en el oriente del país. Durante este período, el movimiento del producto interno fue prácticamente insignificante, ya que creció a precios corrientes en US$351 millones de dólares, mientras el aumento percápita fue únicamente de once dólares. En términos reales, el crecimiento percápita fue negativo al ser mayor el aumento en la tasa de inflación. Durante este lapso se observó además una reducción porcentual del consumo nacional y un aumento en la formación bruta de capital fijo. La participación del consumo en el PNB, se contrajo del 77% en 1965 al 74% en 1970, y al 71% en 1971. De otra parte, la formación de capital aumentó su participación del 1965, 1970, y 1971. El flujo de capital externo a largo plazo, por concepto de la inversión en el sector del petróleo, fue bastante significativo. En 1965 este flujo alcanzaba la cifra de US$19 millones, creciendo hasta US$110 millones en 1970, y a US$182 millones en 1971. A su vez, las importaciones de bienes de capital y equipos de transporte crecieron de US$46 millones en 1965 a US$82 millones en 1970, y US$114 millones en 1971. De igual manera, el sector público comenzó a gastar con antelación a la bonanza petrolera, lo que llevó a que la deuda externa creciera en 1971. El país en general consideraba el advenimiento del petróleo como la posibilidad de salir de un estado estacionario pre-industrial prolongado, en el que se había venido desenvolviendo la actividad económica nacional. Efectivamente, al llegar el año de 1972, el cambio de los indicadores económicos es claro y dramático, pero las proyecciones del crecimiento real no pudieron ser previstas en toda su dimensión ni por los cálculos más optimistas de los economistas."