Argentina

"En 1990 y el primer semestre de 1991, la inestabilidad de la economía argentina se manifestó con particular intensidad. A comienzos de 1991 una corrida cambiaría causó una pronunciada aceleración del ritmo inflacionario, que llevó a la renuncia del ministro de Economía. En los primeros .meses...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores Principales: Damill, Mario, Rozenwurcel, Guillermo
Publicado: 2015
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11445/2333
Descripción
Sumario:"En 1990 y el primer semestre de 1991, la inestabilidad de la economía argentina se manifestó con particular intensidad. A comienzos de 1991 una corrida cambiaría causó una pronunciada aceleración del ritmo inflacionario, que llevó a la renuncia del ministro de Economía. En los primeros .meses de 1990, se había vivido otra situación crítica. Una corrida cambiaría detonó el segundo acontecimiento hiperinflacionario desde el derrumbe del último programa de estabilización del gobierno radical, el plan Primavera. Entre estas dos corridas cambiarías, es decir, desde marzo hasta diciembre de 1990, la inflación tuvo un comportamiento relativamente estable, con un promedio de 11% mensual. En este lapso la política antiinflacionaria del gobierno se basó exclusivamente en instrumentos fiscales y monetarios. La política monetaria presentó una sucesión de marchas y contramarchas. Frente a un mercado cambiario con exceso de oferta de divisas desde el final de la segunda hiperinflación, el Banco Central optó por intervenir para frenar la caída de la paridad. El nuevo intento de estabilización tiene lugar en una economía que presenta rasgos críticos. El plan de estabilización aplicado a partir de abril de 1991 tiene los siguientes elementos: -Un conjunto de acciones orientadas a mejorar las cuentas fiscales. - El establecimiento de la convertibilidad del austral por ley del Congreso. Mediante la fijación del tipo de cambio de convertibilidad, el congelamiento de las tarifas públicas y la desindexación de los contratos, el plan procuraba obtener una rápida y sustancial caída de las tasas de inflación. Permitiendo mejorar la paridad real. Se esperaba que el aumento del poder adquisitivo de los salarios, la reaparición del crédito comercial y la caída de las tasas de interés produjeran una recuperación de los niveles de actividad."