25 años de cambios distributivos en Colombia

"A finales de los años sesenta Colombia contaba con una de las peores distribuciones del ingreso del mundo. Esta situación era peor sólo en el Brasil y en Haití y era comparable con la inequidad registrada en la Inglaterra de mediados del siglo XIX analizada por Marx y Engels. Los historiadores...

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Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Londoño, Juan L.
Publicado: 2015
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11445/2212
Descripción
Sumario:"A finales de los años sesenta Colombia contaba con una de las peores distribuciones del ingreso del mundo. Esta situación era peor sólo en el Brasil y en Haití y era comparable con la inequidad registrada en la Inglaterra de mediados del siglo XIX analizada por Marx y Engels. Los historiadores colombianos encontraron que en aquél entonces la desigualdad no sólo era extremadamente alta, sino que había aumentado continuamente desde los años treinta. La dinámica distributiva estuvo dominada por una participación creciente en el ingreso de las familias por parte de las rentas de la producción primaria y una decreciente participación del trabajo. En los últimos 25 años, un 10% del ingreso nacional se redistribuyó desde el 10% más rico hacia el resto de la población. Dado el actual nivel de desarrollo colombiano, la aceleración del crecimiento puede contribuir a renovar el progreso distributivo. Un progreso distributivo más rápido en las próximas décadas requiere, pues, motores adicionales al crecimiento económico. Los tres motores probables podrían ser, la distribución de las rentas primarias, la acumulación del capital humano y las finanzas públicas. Colombia ha demostrado que la desigualdad y la pobreza no son rasgos inevitables del desarrollo económico. La experiencia de los últimos 25 años ilustra que con la aceleración del crecimiento económico, las mejoras de productividad en la agricultura y la acumulación de capital humano, las condiciones distributivas y de pobreza pueden progresar notablemente rápido. Y también ilustra que el gasto público en las áreas sociales puede ser un instrumento poderoso para mejorar las condiciones de vida de la población pobre".