Entender el lenguaje oral : la diferencia entre escuchar y oír

En el mundo, muchos niños, jóvenes y adultos pueden oír, pero no escuchar, lo cual afecta su calidad de vida. Debido a esta dificultad, que se conoce como Desorden de Procesamiento Auditivo Central (DPAC), afrontan diferentes problemas: pobre comprensión del lenguaje oral, respuestas inapropiadas a...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores Principales: Morales-Piedrahita, Mónica, AkIi Serpa, Liliana
Otros Autores: Universidad del Rosario. Programa de Divulgación Científica
Formato: Documento de trabajo (Working Paper)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Universidad del Rosario 2012
Materias:
Acceso en línea:http://repository.urosario.edu.co/handle/10336/3642
Descripción
Sumario:En el mundo, muchos niños, jóvenes y adultos pueden oír, pero no escuchar, lo cual afecta su calidad de vida. Debido a esta dificultad, que se conoce como Desorden de Procesamiento Auditivo Central (DPAC), afrontan diferentes problemas: pobre comprensión del lenguaje oral, respuestas inapropiadas a las preguntas que se les formulan, necesidad de evitar distracciones, dificultad para seguir la información que se dicta en el aula y tomar apuntes. De acuerdo con estos síntomas y signos, este problema suele ser diagnosticado como desórdenes del lenguaje, déficits de atención, o trastornos de hiperactividad, limitaciones cognitivas, trastornos sociales o emocionales, y en los casos más severos, autismo, cuando en realidad se trata de un déficit de procesamiento auditivo. Al respecto la evidencia científica apunta a reconocer que la habilidad para procesar la información auditiva es responsable en gran medida del acceso fluido a los aprendizajes; además, permite al individuo desempeñarse adecuadamente en su contexto y ser eficiente comunicador. Por todo ello, el diagnóstico acertado es el camino a la solución.