Recursos y finanzas de las entidades territoriales

El trabajo que hoy presentamos, es el resultado de una larga y profunda tarea de investigación sobre un tema que sin lugar a dudas, será determinante en la estructura social, política y jurídica de Colombia, porque dependiendo de su orientación podrá ser utilizada como el instrumento apropiado para...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores Principales: Fandiño de La Calle, Ricardo, Hadad Alvarez, Felipe
Otros Autores: Salah Zuleta, Guillermo
Formato: Trabajo de grado (Bachelor Thesis)
Lenguaje:Español (Spanish)
Publicado: Jurisprudencia 1997
Materias:
Acceso en línea:https://repository.urosario.edu.co/handle/10336/21162
Descripción
Sumario:El trabajo que hoy presentamos, es el resultado de una larga y profunda tarea de investigación sobre un tema que sin lugar a dudas, será determinante en la estructura social, política y jurídica de Colombia, porque dependiendo de su orientación podrá ser utilizada como el instrumento apropiado para recuperar la confianza del ciudadano en las instituciones estatales como medios para resolver sus más apremiantes necesidades de una manera rápida y efectiva. El tema de la descentralización, dejó de ser de carácter académico, para convertirse en el lenguaje común del ciudadano que busca el poder de decisión sobre aquellos aspectos que le competen de una manera más directa por la cercanía con ellos. La posición adoptada por la Constitución de 1991 de otorgarle a las entidades territoriales mayor autonomía para tratar sus asuntos locales no es gratis, ella es la consecuencia de más de cien años de centralismo férreo que sacrificó el desarrollo regional por darle preponderancia al nacional. Innumerables guerras civiles se vivieron en Colombia como consecuencia de la puja por la definición de la forma del Estado. En 1863 la Constitución de Rionegro tomó la decisión de hacer un Estado de corte marcadamente federalista, lo que llevó al país a un estado de total anarquía, que solo trajo odio y pobreza entre los pobladores. Rafael Núñez consciente de esta situación quiso, que un poder central dirigiera el progreso fijando metas nacionales con el fín de unir al país en solo propósito, pero se olvidó que una nación no se construye desde arriba sino desde su estructura fundamental cual es el municipio. Las diferentes reformas que se le hicieron a la Carta Fundamental trataron de paliar en vano este proceso que si bien produjo buenos resultados, se hicieron a costa de los intereses regionales y locales. Por eso el constituyente del 91 dejo expresa constancia del reconocimiento de las entidades territoriales como fuente de desarrollo y progreso, dotándolas de estructuras económicas y jurídicas que le brindara la posibilidad de ser una herramienta efectiva contra los males que aquejan a los colombianos.